jueves, 27 de septiembre de 2007

¿Estamos de los nervios?

Si es que no se puede ir así por la vida, que la prepotencia luego juega malas pasadas. Haber perdido una alcaldía que numéricamente estaba al alcance de sus manos, y que si hubiera actuado con honestidad y elegancia nadie le hubiera negado, le ha sentado muy mal al apuesto candidato. Él que tan felices se las prometía el 27M, pero que tan mal parado salió semanas después.

Muy buena chiquitín, te estás luciendo.

EDUCACIÓN Y PROTOCOLO

A Pablo Bellido se le ve incómodo en su papel de portavoz del grupo socialista en la oposición. En el pleno del pasado 13 de septiembre se mostró nervioso, intranquilo, atropellado, faltón, maleducado...

Todo lo contrario que el otro portavoz de la oposición, Emilio Alvarado, quien para expresar similares argumentos que el socialista a la hora de justificar el sentido de su voto, exhibía prudencia, moderación, respeto al protocolo y educación con sus adversarios ideológicos, y todo ello sin perder un ápice de firmeza y convicción. O que su propio compañero y ex portavoz, Julio García, siempre respetuoso con las formas (el mejor del PSOE). Bellido, al contrario, no dejó de interrumpir en ningún momento, intervenía sin turno de palabra y trató de dirigir el pleno. También hay que decir, en honor de la verdad, que el alcalde José Luis Moraga se lo puso muy fácil, pues, por segundo Pleno consecutivo, se mostró perdido en su papel, dubitativo y falto de reflejos. La falta de moderación del portavoz socialista, que en alguna ocasión llegó a provocar los murmullos de un sector del público, llegó a su punto culminante cuando llamó «machista», «obsoleto» y «cutre» a su secretario provincial y ex alcalde de Guadalajara, Jesús Alique, añadiendo que «nos estamos cubriendo de caspa».

Bueno, realmente a quien se dirigía era al equipo de Gobierno del PP por su intención, fallida, de recuperar para las fiestas de Azuqueca la designación de Reina y Damas de Honor, tradición que hasta el pasado año Alique celebró en el balcón consistorial de la capital alcarreña. A ver si ahora resulta que cuando el PSOE elige reina y damas de honor es un síntoma de progresía, y cuando lo hace el PP de Azuqueca es una muestra más de la caspa de la derecha…

Memorable también fue su acusación al PP de «apropiarse» de los logros del anterior equipo de Gobierno, al seguir con normalidad los trámites de adjudicación de dos parcelas para VPO. ¿Qué esperaba, que el PP anulara el concurso para así poder criticarlo? Terminará tachando a Moraga de «electoralista» por pagar a fin de mes la nómina de los funcionarios municipales.

En fin, decíamos en esta columna hace unas semanas que uno de los motivos por los que el PSOE había perdido las elecciones había sido precisamente por el mal talante que había mostrado su candidato en precampaña, con insultos constantes a sus rivales («pinza PP-IU»), y a los medios de comunicación independientes, por lo que debería aprender a moderarse. Sin embargo, cuatro meses después de perder las elecciones sigue mostrando la misma cara, o peor, que entonces. Solo falta que el alcalde se aprenda las normas de funcionamiento de los plenos municipales y dirija las sesiones con ecuanimidad, pero con firmeza, y no permita más espectáculos como el ofrecido por Bellido el otro día.

Pero claro, para ello el equipo de Gobierno debe aprender más deprisa de lo que lo hace y no quedar, en ocasiones, al desnudo ante las preguntas de la oposición. Cierto es que aquellos llevaban 28 años gobernando, pero también hay que pedirle a los actuales que dejen de ser tan «pardillos» en sus formas y en sus respuestas.

Texto: Roberto Mangas. Revista El Decano de Guadalajara

Un día de estos abriremos una sección que se titulará "Fantochadas de campaña" y que prometo no tendrá desperdicio...


¿Y EL DEBATE, PARA CUANDO?

El circo congresual de la FSAP ya se ha puesto en marcha. La maquinaria que llevan poniendo a punto hace meses los profesionales del “sindicalismo de salón” (cuantas horas de acción sindical perdidas), se dirige inexorablemente hacia las voluntades de los funcionarios y trabajadores cercanos a las Comisiones Obreras, para conseguir, condicionar o usurpar (que para algunos todo vale) su apoyo, y asegurar así su propia supervivencia dentro del aparato sindical.

Pero este Congreso tiene algo de especial, un elemento que lo singulariza y a la vez lo condiciona y puesto que es en la propia definición donde se encuentra, por mucho que se intente no se puede ocultar: se trata de un Congreso Extraordinario.

Y como todo Congreso Extraordinario, éste nace del fracaso en un modelo de gestión, de convivencia y de trabajo, basado en un sistema de bloques irreconciliables, que lo llevaron a la inoperatividad de sus órganos de gestión, y a su posterior ruptura y desaparición. Todo esto, nada más y nada menos, que a pocos meses de unas citas electorales, estas sí, vitales para Comisiones. El vacío de poder, la descoordinación y la soledad de las provincias ante esta cita, sobra remarcarlas.

Y cuales han sido las lecciones aprendidas de tan estrepitoso fracaso: Ninguna!! Los burócratas del sindicato siguen obcecados en continuar su política de brazos de madera. Imperturbables en sus trincheras, aguardan el momento para lanzar una nueva ofensiva hacia los puestos de poder, sin tan siquiera plantearse cuales han sido sus errores, ni que otros caminos se pueden emprender. Empiezo a pensar que no pueden, que no saben, que son tantos años de vicios acumulados que su corazón sindical ha dejado de latir, y que están tan acostumbrados a convivir con esa piedra, que no les importaría volver a tropezarse, una y otra vez, si con ello consiguen su objetivo más primario, aún a pesar, y esto es lo más triste, de destrozar a las Comisiones Obreras por ello.

Pero lamentándolo mucho por su parte, todavía quedan alternativas al sistema de bloques, todavía queda tiempo para plantear soluciones, pero sobre todo, todavía queda gente dispuesta a cambiar la realidad imperante, para conseguir que las Comisiones Obreras recuperen el espíritu de lucha que durante tantos años la caracterizó y la distinguió del resto de sindicatos.

Superemos el sistema de bloques, enterremos los brazos de madera, olvidemos los odios irreconciliables, y hablemos. Pongámonos delante de una mesa y bajo las bases del respeto y la comprensión (no más estilos policiales, por favor), debatamos sobre la política sindical que debe seguir comisiones obreras durante este año y medio próximo.

Es una oportunidad ideal para establecer un Debate que nos haga repensar el sindicalismo actual, para afrontar con mucha más fuerza y cohesión el sindicalismo futuro. Un debate que busque los acuerdos y compromisos en torno a los grandes postulados generales en los que anclar la acción sindical regional y local.

Un debate que repostule la posición que hay que tomar ante las políticas de la JCCM, que replantee la participación interna en la toma de decisiones, en pos de recuperar el espíritu democrático dentro de Comisiones. Un debate que genere equipos, que nos una, que nos haga fuertes, y que en definitiva, nos haga superar esta etapa de destrucción interna que en nada fortalece los derechos de los funcionarios y trabajadores de Castilla-La Mancha.

Así pues, debatamos

Artículo inspirado en el de Julio Anguita de más abajo


miércoles, 26 de septiembre de 2007

martes, 25 de septiembre de 2007

¿Que debate?


Julio Anguita
Prometeo (septiembre 2007)

Vuelve a plantearse en IU, por boca de dirigentes con repercusión mediática, la necesidad de un debate que conduzca a "la apertura a la sociedad", "la renovación", cuando no y en un totum revolutum, "la modernidad", "la adecuación al siglo XXI" o "el rescate de las señas de identidad".

Esta invocación casi siempre al aire de derrotas electorales o de inminentes asambleas federales, adolece de falta de credibilidad ya que los llamados a organizar el debate no pasan de la simple declaración periodística.

Por otra parte, la experiencia vivida como director de un debate que pretende poner al día la apuesta revolucionaria de la Izquierda, me ha hecho constatar (con las excepciones de rigor) la general desbandada de dirigentes y militantes ante la hipótesis de incordiar la dulce y letal modorra de la rutina.

Y sin embargo, la necesidad de una adecuación teórica, metodológica, organizativa y de práctica revolucionaria o transformadora, al capitalismo globalizado es cada vez más perentoria.

Los intereses, valores, ideología y actividades que han producido el cambio climático, el cáncer bursátil, las crecientes desigualdades planetarias, el armamentismo acelerado, el consumismo desaforado y depredador, los sucedáneos de hedonismo pret á porter o la permanente manipulación de gustos, conciencias y hábitos mediante subproductos culturales internacionalizados, forman parte del hábitat cotidiano y por otra parte asumido, de aquellos y aquellas que objetivamente son explotados, dominados e ignorados mediante espejismos de participación política, social o cultural. La realidad clama por otro modelo de civilización. Aquí radica la cuestión.

Un debate que haga repensar la Izquierda y su despliegue debe dar por sentado que ni siglas ni carnés avalan por sí mismos contenidos de sociedad alternativa. Por eso y por muy local que el debate se plantee, se hace necesario obviar la coyuntura del momento y encontrar los acuerdos y compromisos en torno a los grandes postulados generales y globales en los que anclar una acción política universal y local.

A mi juicio son éstos:

- La Izquierda es una cosmovisión que conlleva un universo de categorías conceptuales, valores alternativos y prácticas consecuentes.

- Esa cosmovisión tiene como fundamento la centralidad humana. En consecuencia, tanto la economía como la política están subordinadas a la plenitud del desarrollo integral de los seres humanos concretos, reales, coetáneos. Esa es la auténtica modernidad. El corolario de todo lo anterior consiste en la realización para los 6.300 millones de habitantes del planeta de las tres generaciones de derechos humanos: los económico-sociales, los políticos y los medioambientales.

- Lo anterior significa que la Izquierda debe superar fronteras, lenguas, instituciones y gremialismos político-sindicales sabiendo que la gran contradicción que atraviesa al mundo sigue siendo la de capital-trabajo.

- No hay democracia burguesa y democracia proletaria sino grados en su aplicación; o una práctica retórico-formal o un convenio permanente entre seres libres e iguales para seguir permanentemente conviniendo. Los DDHH son la plenitud democrática. Las consecuencias para el funcionamiento interior son obvias:

- La política es la actividad orientada a la realización de la democracia plena y ello conlleva que el funcionamiento de la organización que lo predica para los demás debe ser democrático en grado sumo. El respeto escrupuloso a la legalidad interna, la transparencia, la organicidad y la honestidad personal y política son inexcusables.

- Las instituciones son una tarea más de la Izquierda. Se debe corregir que la actividad política de la misma se realice exclusivamente en el campo electoral. El combate de hoy está en los valores, los derechos y deberes ciudadanos, la cultura alternativa y las prácticas consecuentes. Abrirse a la sociedad es trabajar con ella desde valores y posiciones de Izquierda. La política no se hace a la carta.

Debatamos.

* Militante de IU

La Pereza...


El más Grande!!

"Nadie duda que Zidane es un jugador tremendo, pero lo que Zidane hace con una pelota, Maradona lo hace con un naranja" Michel Platini

The special one

Como siempre, los amigos de futbolitis hacen un análisis concienzudo sobre los por menores del mundo del fútbol (son muy grandes). En este caso sobre el despido de Jose Mourinho del Chelsea del todopoderoso Abramovich. Y que yo observo con una sonrisa de oreja a oreja, siempre fui con el Liverpool o el Barça cuando jugaban contra ellos. Eso sí, menudos partidazos hemos podido disfrutar estos años atrás, y que sin Mou en el banquillo no volverán a ser lo mismo.
Muy interesantes todas las explicaciones tácticas que se detallan en esta página y que hacen más comprensible y más cercano este deporte-espectáculo que tanto amamos (por lo menos yo).
El artículo es un poco largo, pero lo merece.

Son muchos los que se preguntarán qué pasó con este altivo, soberbio y poderoso portugués que llegó al Chelsea para marcar una era, constructor de un equipo diseñado para imponer un dominio hegemónico. Tenían técnica, físico, velocidad y juventud, pero el camino ha finalizado, Mourinho ha dejado a los 'blues' aliviado y aburrido.
Un amigo de Futbolitis siempre dijo que la vida de entrenador en un equipo grande significa ir descontando cada día, restar las jornadas que quedan para marcharte. Nadie se salva, el final se acerca, el tiempo termina devorando hasta a los dinosaurios más grandes. Con 'Mou' esta afirmación se cumple por completo: nadie quema etapas más rápido que él. Su forma de proteger a su equipo es la contraria a la de Rijkaard: mientras el holandés defiende a los suyos evitando conflictos, persiguiendo la paz social, Mourinho siembre cargó en sus hombros las batallas, provocó peleas, centró la atención de público, medios y rivales. Con él nadie se preguntaba de dónde venían los goles de Drogba o cómo podía superarse a Makelele. La estrella, la presión, eran suyas. El corazón del Chelsea, los Lampard, Terry, Makelele, Drogba o Essien, también. Le adoran, le necesitan. Su marcha deja al bloque golpeado. El Chelsea le echará mucho de menos. Hubo y habrá fichajes, pero el corazón era de él.
El portugués basa todo en el hermetismo. Forja su bloque por medio de una unión indivisible. Lanzado hacia el éxito, su equipo no admitía agentes externos, la puerta del vestuario estaba cerrada. Lo hizo en el Oporto y en Londres. Pero en Inglaterra terminó con Abramovich, ávido también de protagonismo. Ahi comenzó a deteriorarse su relación: los periódicos hablaban del portugués arisco, prepotente, irresistible, y no del magnate ruso. Ese es el principio de la gran caída del provocador Mourinho. Pero para poder hablar de grandes caídas hay que hablar también de gloria.
El Chelsea de Mourinho: el contrataque más rápido que hayan visto mis ojos jamás. Rigidez defensiva, control táctico de todas las situaciones. Y velocidad: verlos jugar en el campo era increíble. El 1-4-3-3 en su máxima expresión: el espectáculo de la defensa. Hacerle un gol era una quimera, superar la distancia perfecta y la sincronía entre sus líneas un imposible. Su dominio del juego era envidiado por toda Europa, y todos los analistas decíamos que el Barça de Ronaldinho había tenido la desgracia de coincidir en el tiempo con un equipo perfecto. Como suele triunfar el rigor, la portería a cero, pensábamos que los 'blues' alzarían la Copa de Europa antes que nadie, pero no contabamos con otra verdad: quien a hierro mata a hierro muere, y apareció el Liverpool de Rafa Benítez. No eran superiores, pero sí tuvieron más fortuna en los momentos determinantes. Fue la pesadilla del Chelsea.
Ese Chelsea realizaba una presión asfixiante en tres cuartos. Todos dominaban su rol: una máquina. No era el Oporto de Mourinho, sino una criatura de otra dimensión. José era, junto a Benítez, el mejor entrenador táctico de Europa, pero tenía las cosas aún más claras. El español, en el Valencia, perseguía el fútbol total, el Chelsea de Mourinho era un gélido asesino. Experto en encontrar el punto más débil del enemigo, asestaba puñaladas mortales. Sus partidos eran un goteo de gestos constantes, de golpes certeros. Así ganaban fácilmente en Inglaterra, así eliminaron al gran Barça de la primera Liga de Rijkaard. Hasta que se les cruzó el Liverpool. El fútbol no es precisión, no es matemática: se puede visualizar, pero es difícil acertar, hay demasiados detalles. Que ese Liverpool ganara la Champions y el Chelsea se quedara en el camino es del todo inexplicable.
Desde entonces, fueron precisamente esos pequeños detalles los que jugaron una mala pasada a Mourinho. Benítez ganó una Copa de Europa con Traoré en el lateral, Mourinho la perdió después con Asier del Horno. El nacimiento de la estrella Messi hundió al Chelsea el año siguiente: un error en la política de fichajes, traerse al vasco para ser titular, les hizo caer en octavos. Desde entonces el Chelsea no volvió a ser el mismo.
Se podía pronosticar que el cetro europeo quizá no llegaría nunca, se empezó a barruntar que la cuenta atrás había comenzado. La agresividad verbal contra Messi, la famosa acusación de teatro, no gustó ni a Abramovich ni a Peter Kenyon. Empezaron a distanciarse de Mourinho: le habían entregado demasiado dinero, demasiados fichajes, como para cegarse con la cortina de humo del portugués. Llegó el verano siguiente y la obsesión común de Roman y Mou por ganar se bifurcó: cada uno tenía su camino. Abramovich quería a Roberto Carlos, le tentaba Ballack, necesitaba a su gran amigo Shevchenko. Mourinho no quería a ninguno de los tres, como mucho al alemán, aunque temía que su llegada perjudicaría a Lampard y alteraría el equilibrio en el vestuario. Logró cambiar a Roberto Carlos por Ashley Cole y tuvo que tragar con el ucraniano. Cualquier intento de politica salarial saltó por los aires, el control y el hermetismo de Mourinho quedaron en entredicho, comenzó a pudrirse la unión. Sheva era la 'niña bonita' de Roman, su amistad era mirada con recelo por sus compañeros, que le acusaban de hacer llegar su vida privada, sus juergas, a oídos de la directiva.
Abramovich quería la Champions. Mourinho también, pero machacando al Barça. Montó un equipo con ese objetivo, cambió el sistema buscando ese 1-4-4-2 pétreo que tanto daño hace a los catalanes. Desde que le eliminaron, devolviéndole la moneda del año anterior, su obsesión fue pasar por encima de los azulgrana. Que el sorteo les enfrentara en la temprana fase de grupos entusiasmó al portugués: la venganza estaba cerca. Es la venganza lo que alimenta su grandeza, es la sed de revancha lo que hace de Mourinho un ganador.
Con un equipo galáctico plantea ese 4-4-2, en el que tiene problemas para jugar por las bandas y pierde la supersónica velocidad en las contras. Todos atacan por el centro, aumenta la posesión de balón y el Chelsea se vuelve trabado, aburrido, tosco. En muchas fases del partido parece no saber a qué juega. Gana sólo por dos vías: la triangulación corta por el centro, con entrada en segunda línea, y la estrategia a balón parado, donde Terry es fundamental. Los uno a cero se suceden. Los rivales ya no caen a la lona por KO, sino que tienen posibilidades hasta el último minuto. La grada ya no se levanta por los goles sino por el aburrimiento. Toca seguir ganando, pero ahora desde el sufrimiento.
El Chelsea pierde registros, criterio. Balón largo a Drogba y búsqueda de la segunda jugada. Demasiado poco para la inversión realizada, muchos millones pero poco juego. Algo que no puede admitirse con esa plantilla y con ese entrenador.
Por si faltara poco llega una plaga de lesiones. Mourinho pide refuerzos urgentes en diciembre de 2006. Surgen casi a la vez dos frentes de batalla: la búsqueda de fichajes y la bomba de un Shevchenko que, delante de los periodistas, afirma estar listo para hacer las maletas. "En Italia valoran mi fútbol; si aquí no me quieren me vuelvo". Un mes más tarde no sólo no se retracta sino que hurga más en la herida, afirmando ser "el cabeza de turco. Me siento atacado por todos lados", explica. El entrenador no lo puede consentir, sus compañeros tampoco, pero Andrei tiene el respaldo de Abramovich y eso en Stamford Bridge lo es todo. La guerra está abierta y Roman tira de su gran arma: el dinero. Le corta el grifo a Mourinho, los fichajes no llegan, las bajas de Terry, Carvalho y Cech no son cubiertas. Mourinho pone nombres sobre la mesa: Buffon, incluso Trezeguet para reforzar la delantera... pero nada.
El club ya está dividido en dos bandos: el 'corazón' del vestuario, con Mourinho, y 'los rusos'. Peter Kenyon navega entre dos aguas, Ballack está desplazado, no se integra en el equipo y no tiene el protagonismo que necesita, con demasiadas obligaciones defensivas que no le agradan. Un grande como Lampard se sacrifica por él, pero no le basta. Drogba salta a la yugular de Shevchenko, pidiéndole que piense más en el equipo. Mourinho, orgulloso de sus favoritos, los respalda públicamente cuando Terry, Lampard o Drogba negocian su renovación: "Éstos son mis hombres", dice de ellos. El multimillonario divorcio de Abramovich es una piedra más en el camino.
El ruso decide, desde febrero, dejar de sentarse en el palco. Mourinho rompe relaciones con Frank Arnesen, el danés encargado de controlar a las promesas mundiales. El juego del equipo entra en barrena y los grandes títulos empiezan a escaparse. Las lesiones continúan, los enemigos de Mourinho crecen. Mourinho ya no quiere nada que tenga que ver con Abramovich, y de nuevo, como gran provocador que es, le desafía a través de los medios: "Si me echas cobraré un finiquito multimillonario. Viviré como un rey el resto de mis días. No tengo nada que perder".
Termina la temporada y quiere a Shevchenko y Ballack fuera del club. El primero tiene que ser sustituido por el cedido Hernán Crespo: "Nos pertenece", dice Mourinho, "y yo necesito a un goleador". Otros nombres: Daniel Alvés, Alex, otra vez Buffon, Malouda. Y un objetivo número uno para el mediocampo: Deco. Un nuevo Chelsea. Pero Mourinho está distraído, la guerra le aleja del fútbol y si no piensa en el fútbol no es nada. Se olvida de que el equipo tendrá un problema serio cuando llegue la Copa de África. Sigue sin solucionarse la falta de juego por bandas. Quiere volver al 4-3-3, donde Ballack no tiene sitio, en el que Shevchenko no podrá jugar. Tic tac, tic tac... se acerca el final.
Abramovich sigue moviéndose para llenar el vestuario con gente de su confianza. Su penúltimo amigo en aterrizar es el israeli Avram Grant, ahora nuevo entrenador. Su carrera no parece justificarlo: entrenó a todos los Maccabis habidos y por haber, fue seleccionador de Israel... poco más. Muy precoz, con 17 años ya entrenaba juveniles, pero carece de proyección y experiencia internacional que justifiquen su cargo. Llega al Chelsea como director técnico por debajo de Kenyon... pero es para acompañar al equipo, metido con calzador para controlar a Mourinho. Un espía.
Pretemporada, primer enfrentamiento en Los Angeles: Mourinho declara que el contrato de Grant deja claras sus funciones y que para él no es ninguna preocupación. Pero el desgaste es terrible, el ambiente irrespirable, y en un paso más hacia la guerra absoluta Mourinho deja a Shevchenko fuera del equipo. El 6 de septiembre Sheva declara: "No entiendo por qué Mourinho no quiere que juegue". El entrenador dice que porque está lesionado, pero el ucraniano juega con su selección. Caso Ballack: el Chelsea ha de entregar la lista con los jugadores que participarán en la Champions. Mourinho incluye en esa lista a más jugadores de los permitidos subrayando a los intocables. Kenyon tiene una lista que no cumple los requisitos de la UEFA y Ballack, que en ese momento está lesionado, se tiene que quedar fuera. El tren del despido ya funciona a toda máquina. A través de terceras personas, nunca cara a cara sino con mensajes encubiertos, Abramovich amenaza a su entrenador con despedir a sus fieles colaboradores Baltemar Brito, Rui Farias y Andre Villas. No echará, en cambio, a Steve Clarke, el escocés que junto a Grant ha terminado entrenando al equipo y es otro de los 'topos' de Abramovich en el cuerpo técnico. Mourinho se siente cada vez más débil, el fútbol de su equipo no ayuda, el equipo se ahoga. Sigue siendo difícil de batir, pero está ya en franca decadencia.
Todo concluye el martes en la Champions: Abramovich impone a Shevchenko en el once titular, el Rosenborg se muestra más que solvente en Stamford Bridge y, durante muchos minutos, supera a los locales. Tras el partido, que finaliza con empate a uno, ¡Mourinho afirma que el resultado justo hubiese sido un 7-1! Gasolina en el incendio, busca la salida inmediata, su crédito está agotado. Un gabinete de crisis, formado por Peter Kenyon, Roman Abramovich, Eugene Tenembaun (mano derecha del ruso) y Bruce Bucks, presidente honorífico del club, decide que Mourinho sea cesado.
Herido de muerte el corazón del Chelsea, los Terry, Lampard, Drogba, impera a partir de ahora una nueva época: la época del amiguismo. Todo el poder para la corte de Abramovich. Peter Kenyon apuesta por dos técnicos contrastados: Deschamps y Fabio Capello, pero Roman confirma a la dupla Grant-Clarke con la vista puesta en Guus Hiddink, seleccionador de Rusia. Alguna prensa española habla de Juande Ramos, pero es un bulo de su representante que tiene cuentas pendientes con Del Nido. Juande no puede entrenar este año al Chelsea, la normativa lo impide, y el año que viene queda todavía muy lejos. Si logra grandes gestas con el Sevilla es posible; si no, caerá en el olvido.
Con los jugadores que tiene, el Chelsea puede ganar algo esta temporada. Pero la escisión es demasiado fuerte. Es un equipo en depresión, carne de cañón, un condenado en el corredor de la muerte. ¿Mourinho? Muchos lo querrían en el Camp Nou, y al portugués le gustaría volver por la puerta grande. Sería el entrenador ideal: conoce la casa y encontraría jugadores perfectos para clonar ese 4-3-3 imparable, pero es imposible: 'rajó' en su momento de Cruyff, menospreció la Champions de Wembley, y el holandés no perdona. Si Scolari sigue metiéndose en líos podría ser su sustituto en la selección portuguesa y acudir con su país al futuro Mundial, pero probablemente Mourinho necesita algo más. Un club de primer nivel, con garantías de éxito, para saciar su sed de venganza, encontrarse en la próxima Champions al Chelsea y aniquilarlo. Si Schuster no funcionara, el Madrid parece el destino perfecto.
De Mourinho siempre nos quedaremos con su metodología de entrenamiento, con sus enseñanzas tácticas, con sus contragolpes furiosos y la ira desatada y contundente de su primer Chelsea. Recordaremos sus variaciones de la defensa zonal para marcar a Crouch, o su excepcional manejo de la estrategia. Desde Cruyff, nadie ha sido tan inteligente para manejar y controlar a los medios en su propio beneficio y en el de su equipo. Maestro entre bastidores, mago de las cortinas de humo y único dentro y fuera del campo hasta Gordon Brown, primer ministro británico, se ha rendido a sus pies en este adiós al fútbol inglés: "Se nos va una de las grandes personalidades de este deporte".

lunes, 24 de septiembre de 2007

El blindaje del régimen


Aprovechando que aquí estábamos ya entre peñas y charangas, nos contaron Antonio Marco y Jesús Alique el cuento chino de que su graciosa majestad Barreda nos ha regalado a los guadalajareños un diputado para las próximas elecciones autonómicas. Para empezar, a esta provincia le corresponde ese escaño por derecho propio desde el pasado 1 de enero y la Administración regional desde mucho tiempo antes debería haber previsto que en Guadalajara con mayor población que en Cuenca se iba a elegir un parlamentario menos. Después, fue el propio Barreda quien amagó con acometer la reforma antes del 27-M y en el último momento se terminó echando atrás, con el compromiso de consensuar con el PP tras los comicios una distribución de diputados acorde con la nueva realidad demográfica. Y ahora, lo que el PSOE nos presenta es un remiendo consistente en aumentar un representante por cada una de las dos circunscripciones donde más ha aumentado el padrón, Guadalajara y Toledo, pasando las Cortes de 47 a 49 escaños. El PP ya ha anunciado su oposición frontal a dicha reforma.

¿Por qué los socialistas estarían tan contentos con esta nueva distribución y sin embargo los populares no quieren ni escuchar hablar de ella? Muy sencillo: porque teóricamente beneficia a los intereses electorales del PSOE y perjudica a los del PP. De prosperar la iniciativa socialista, el partido del puño y la rosa se aseguraría como mal menor un empate a diputados en las dos provincias donde tradicionalmente la formación de la gaviota ha obtenido mejores resultados. Si a esto añadimos que Cuenca y Albacete también eligen un número par de diputados, sería a partir de ahora Ciudad Real la única circunscripción con escaños impares. De tal manera que, ante la aún remota posibilidad de que algún día el PP tuviera la opción de disputarle cara a cara unas elecciones al PSOE, a Barreda le bastaría con no perder por mucho en Cuenca, Toledo, Guadalajara y Albacete. Simplemente, tendría que vencer en Ciudad Real -su provincia natal y un feudo inexpugnable donde los socialistas no han perdido ni en los peores tiempos de Filesa y los GAL- para seguir gobernando Castilla-La Mancha. La prueba de que esto puede ocurrir es que si trasladásemos a las autonómicas los resultados de las generales de 2004, el PSOE obtendría con la nueva distribución más diputados que el PP a pesar de haber contado con menos sufragios en esa votación.

Todas estas cuentas las han hecho a buen seguro el presidente regional y su séquito, quienes no contentos con controlar la radiotelevisión autonómica y la inmensa mayoría de los medios de comunicación y demás poderes fácticos, ahora también pretenden controlar la única herramienta que los puede desalojar a todos ellos por fin del poder: los votos de los ciudadanos. Y las prisas de los socialistas por acometer esta reforma que tanto les beneficia también tienen una justificación: si no lo hacen antes de que se apruebe el nuevo Estatuto de Autonomía, tendrán que consensuarla con el PP, pues ahora basta con la mayoría simple (jamás nadie sospechó que un partido sería capaz de hacer tal cosa unilateralmente) y en el futuro serán necesarios dos tercios.

A pesar de todas estas circunstancias ciertas, Marco y Alique se empeñan en intentarnos convencer de que Barreda regala a Guadalajara un diputado, cuando a quien realmente se lo regalan es a ellos mismos, que perdieron las elecciones por esta circunscripción el pasado 27 de mayo. Se empeñan también en intentarnos convencer de que Barreda propone aumentar sólo dos diputados y que no quiere que haya más “por motivos de austeridad”. Si de verdad lo que quiere el PSOE es más austeridad, existen fórmulas más equitativas que incluso permiten rebajar el número de parlamentarios y, por lo tanto, los sueldos a cargo del erario público. Por ejemplo, que Guadalajara tenga 7 diputados, Cuenca 7, Ciudad Real 9, Albacete 9 y Toledo 11. En total, 43 escaños, cuatro menos que el Parlamento actual. Antes de las elecciones no era posible rebajar la representación porque iba en contra del Estatuto vigente, pero ahora bastaría con reformar el texto cuando se tramite en el Congreso. Y si no se quiere recortar la “plantilla”, también es posible que Guadalajara pase a elegir 9 parlamentarios, Cuenca 9, Ciudad Real 11, Albacete 11 y Toledo 13. En total, 53 escaños, sólo cuatro más de los que propone el PSOE, lo cual no supone de ningún modo un derroche. En cualquiera de los casos, lo más equitativo y lo más justo sería que en todas las circunscripciones se eligiera un número impar de diputados, porque es la mejor manera de evitar que el partido que obtenga más votos no sea el mismo que termine gobernando la región.

Si realmente Barreda quisiera realizar una reforma sin intereses partidistas, se acogería a cualquiera de estas fórmulas o a otras parecidas. Pero con la que ha presentado el PSOE, se advierte una clara intención de blindar el régimen que lleva cuarto de siglo imperando en Castilla-La Mancha. Una cacicada de este calibre no se le hubiese ocurrido ni al Conde de Romanones.

Escrito por: Fernando Rojo - 19 Septiembre 2007

jueves, 20 de septiembre de 2007

Lo nunca visto!!: Fútbol, política y literatura

LUTHER BLISSET, EL DELANTERO USURPADO

En la temporada 1983-84, un patoso delantero jamaicano fichado por el Milán al Watford inglés contribuyó decisivamente con sus errores a la pésima campaña que terminó con la escuadra rossonera en la Serie B del calcio

Los tifosi milaneses purgaron en él su frustración. Especialmente irritados, los neofascistas nunca pudieron admitir que aquel negro desgarbado que había llegado con honores de estrella cobrase más que sus colegas blancos y se retirase millonario tras sufrir (o fingir, eso nunca se aclaró) una lesión, dejando al equipo en la peor crisis de su historia reciente.

Muchos años después, fusilado por el sol de su Jamaica natal, Luther Blisset apuraba en ron las últimas liras de su contrato millardario, sin saber que estaba prestándole su nombre a uno de los fenómenos contraculturales más significativos e impactantes del cambio de milenio.

Y es que sobre 1993 unos cuantos estudiantes de Bolonia “la roja”, la capital histórica de la izquierda italiana, tomaron el nombre del mediocre pelotero jamaicano para firmar panfletos y reivindicar actos de guerrilla mediática, en lo que era el arranque del fenómeno Luther Blisset. El contexto de este segundo nacimiento de Blisset está muy bien definido: una izquierda intelectual vinculada a los centros sociales ocupados y a las redes culturales alternativas, embrión local de ciertas corrientes integradas luego bajo la inexacta etiqueta “antiglobalizadora”; una izquierda bien formada y a la vez curtida en el activismo de la lucha estudiantil.

La primera batalla de renombre ganada por este originario foco de acción de Luther Blisset en su guerrilla mediática se libró en el programa de televisión Chi l’ha visto, versión italiana y más morbosa de Quién sabe donde, en el que una llamada a nombre de Luther Blisset denunció la presunta desaparición del presunto ex-artista punky Harry Kipper, cerca de Udine, mientras viajaba en una bicicleta de montaña con la intención de trazar la palabra “ARTE”.

Entre los objetivos principales de este colectivo que comenzó a identificarse con el heterónimo múltiple Luther Blisset, hay que destacar así, sobre todo al principio, la puesta en cuestión de la infalible verdad difundida por los medios, el sabotaje desde dentro, con las mismas armas (la tergiversación, la manipulación, la no contrastación de fuentes) que tan a menudo les sirven a los propios mass media para construir la realidad a su antojo y conveniencia.

Pero el fenómeno fue enseguida más allá de esos furtivos fraudes mediáticos. Inmerso en el despegue de Internet, Luther Blisset encontró en la Red su medio ambiente ideal para crecer y multiplicarse. Además de las páginas virtuales o reales en las que se comentaba el asunto desde el escándalo o la fascinación o las dos cosas, Internet fue el cauce perfecto para miles de nuevas travesuras y nuevos textos rubricados por Blisset, perfilándose así definitivamente la naturaleza múltiple de la identidad del personaje.Y mientras esto ocurría en la ingobernable república de Internet, los hipotéticos padres de la criatura, los cuatro veinteañeros boloñeses que fueron los primeros en utilizar el seudónimo Luther Blisset, convencieron a la todopoderosa casa Mondadori para publicar Q, una novela histórica escrita entre los cuatro. Q plantea un viaje por toda la Europa del siglo XVI, en pleno conflicto entre la modernidad del humanismo renacentista y el oscurantismo religioso heredado del medioevo que se resiste a desaparecer. Mezcla personajes y situaciones documentadas con leyendas de capa y espada, en un deslumbrante ejercicio de erudición y de fantasía, para trazar una parábola sobre el sentido de las grandes revoluciones sociales.

Sólo en Italia, el libro ha vendido casi 100.000 ejemplares, pero el número de lectores que han tenido acceso a Q es muy superior, ya que, desde la misma novela se daba permiso y se alentaba a fotocopiarlo (además de que ha estado disponible en varios lugares de Internet).

Con la edición en Mondadori, el proyecto Luther Blisset cumplía una de sus principales ambiciones: dar el salto desde la marginalidad a la cultura pop, llegar al corazón de la industria cultural. Pero lo más sorprendente fue la promoción de la novela, consistente en un “essere presenti, ma non apparire” (“hacerse presentes pero no aparecer”). Le interesa a Blisset una transparencia frente a los lectores pero una opacidad frente a los medios de comunicación. No se trata del aislamiento o la renuncia que han cultivado escritores como Onetti o Sallinger, sino de una peculiar forma de prestarse al juego de las actividades promocionales poniendo unos límites, para no degenerar en el tedioso culto al autor-personaje público. Luther Blisset, los cuatro Luther Blisset autores de Q, han concedido entrevistas y han hecho presentaciones públicas de sus libros, pero no han permitido que se difunda su imagen ni en fotografías ni en televisión, ni han filtrado detalles de su vida privada.

Y además le pusieron un plazo de vida a “su” Luther Blisset, el quinquenio que fue de 1994 a 1999, para no convertirlo en un autor-personaje más de los que criticaban. Desde entonces andan embarcados en un nuevo proyecto, el laboratorio de diseño literario Wu-ming.Otros Luther Blisset siguen vivos, sin embargo, en todo el mundo, firmando y manifestándose aquí y allá, fiel a su identidad múltiple y única que contribuye a poner en crisis la tiranía del artista como clarividente genio individual.

¿Y a aquél Luther Blisset jamaicano que hundió al Milán en segunda, chi l’ha visto?
Juan Antonio Bermúdez en Literaturas.com

martes, 18 de septiembre de 2007

HAY QUE BUSCAR GRIEGOS!!!

El hermano mayor de los Gasol no tuvo su día (como casi todos los demás), fallo 5 tiros libre cruciales y cuando a falta de dos segundos treinta y cuatro décimas se levantó para encestar la canasta ganadora, la diosa fortuna se fue a tomar un vodka e hizo que un tiro que estaba dentro se pusiera a bailar por el aro hasta que decidió que la gloria esta vez fuera rusa, conclusión: ya queda menos para el oro olímpico de Pekín.

Porque la selección de baloncesto a dado un auténtico recital de juego durante gran parte del campeonato. Una selección calcada a la que ganó el mundial de Japón, pero con algunos jugadores bastante más bajos de forma que entonces, véase Garbajosa y Navarro por lesión o Sergio Rodríguez por una dura crisis de identidad. Aún así, en un campeonato, el europeo, bastante más duro que el del mundial (curioso pero cierto; no es lo mismo jugar en la primera fase con Angola que con Serbia o Turquía) se han dando verdaderas lecciones de baloncesto, tanto en ataque, como sobre todo en defensa; menuda pesadilla le tocó vivir a Nowitzki (MVP de la NBA este año) en el partido de cuartos. El chiquitín cada vez que subía a atacar no tenía ni puta idea de que perro de presa le había puesto Pepu en frente, unas veces Jiménez (grande!!), otras Gasol, en el siguiente Garbajosa… un verdadero infierno el que vivió el alemán ese día.

Unas lecciones, las de Pepu, (un gran entrenador ya desde su época en Estudiantes, con quien casi gano una liga con muy poquito a su disposición), que algunos como Grecia o Rusia aprendieron a base de bien (en la segunda fase se llevaron lo suyo, sobre todo Papaloukas y cía), y que utilizaron o intentaron utilizar para contrarrestar el aluvión rojo. Los Griegos solo pudieron dar un poco de emoción sobre un resultado que nuevamente se decanto del lado hispano y que nos metió en la final. Y los Rusos, que tomaron buena nota, aplicaron lo aprendido y con mucho esfuerzo y con todo el merecimiento del mundo se llevaron el gato al agua, eso sí, de 1 y en el último suspiro (su máxima diferencia en todo el partido fue de 2 ptos).

Por eso hay que decir, sin el menor resquicio para la duda, que nuestra gente conforma la mejor selección de baloncesto del mundo en la actualidad, y eso ni se ve todos los días, ni se va a ver en muchísimos años, así que mejor disfrutarlo que lamentarse.

Por lo que a mi respecta, me he pasado todo el eurobasket cagándome en la madre que parió a los dirigentes de la sexta, como ya hice en el mundial de fútbol de Alemania y antes en el de basket de Japón, por no poder ver ni un puto partido en mi casa tranquilamente, con el agravante de que esta vez no lo podía ver ni en el bar, debido que el digital + a quitado esa gloriosa cadena de su parrilla de mierda y el pueblo entero se quedo con las ganas (los unos por los otros, el partido sin ver).

Así que me tuve que conformar con estar pegado a los cascos todos los días de partido de 21:30 a 23 h, y la verdad es que la retrasmisión de la cadena ser con Francisco José Delgado al frente (salvo cuando hacían acto de presencia los futboleros del carrusel deportivo, que eran patéticos; Poli Rincón de vergüenza, como siempre) cubría muy dignamente la carencia visual, dotando a la narración de mucho dinamismo y dando mucha cancha a los dos comentaristas especialitas (Paniagua y Buscató) que le daban mucha profundidad a la retrasmisión. Toda una lección de periodismo deportivo didáctico, ameno y emocionante, que los impresentables locutores de la sexta debieran aprender: esto es BA-LON-CES-TO que decía Pepú al ganar el mundial, y no el espectáculo circense en que lo convierten Montes, Itu y cía.

Y así andábamos, hasta que el sábado por la noche los acontecimientos empezaron a precipitarse de una forma vertiginosa, desenfrenada y cargada de una magia especial que hacía tiempo que no me venía a visitar.

Y si teneis curiosidad y queréis saber lo que llenó de magia esa tarde, no tenéis más que daros un paseíto por una página cómplice que describe a la perfección las sensaciones de cada momento (y que a mi me ahorra medio post).

Sí, sí!!! mucha mágina y mucha oxtia, pero tras la decepción del resultadono no pude evitar que anímicamente me viniera abajo, sin esperanza, ni consuelo. Cogi tal depresión que todavía no me he podido recuperar, como bien podeís comprobar: